miércoles, 19 de diciembre de 2007

Otro año acaba...


Otro año que acaba, doce meses en los que he tenido muchas vivencias. Mi annus horribilis? (no sólo los tiene la realeza!) Seguramente sí, han sido muchos días de dolor, de angustia, de ansiedad, de incertidumbre, de sentirme vulnerable, de no saber, de no querer, de querer y no poder, de no poder simplemente…

Sin embargo, termina mucho mejor de lo que yo esperaba. Termina con esperanza, con ilusión, con deseo, con aprendizaje, con ambición y crecimiento. Termino este año feliz, y los culpables de este estado sois muchos de vosotros, que me habéis apoyado y escuchado en todo momento.

En estos días no voy a querer más a los demás, ni a pensar más en ellos, ni a ser mejor, simplemente voy a ser consciente de lo que tengo, voy a disfrutar de lo que he logrado, voy a soñar con lo que deseo y voy a trabajar para conseguirlo.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Me está pasando...

Este poema, de Dulce María Loynaz, define o resume lo que me está ocurriendo, me he tomado la licencia de cambiar el género, espero que me sepáis perdonar, pero lo necesitaba.


Yo te fui desnudando de ti misma,
de los "tus" superpuestos que la vida
te había ceñido...

Te arranqué la corteza
entera y dura
que se creía fruta, que tenía
la forma de la fruta.

Y ante el asombro vago de tus ojos
surgiste con tus ojos aun velados
de tinieblas y asombros...

Surgiste de ti misma;
de tu misma sombra fecunda
intacta y desgarrada
en alma viva...-

jueves, 6 de diciembre de 2007

QUEDA PROHIBIDO - Pablo Neruda


Queda prohibido llorar sin aprender,

levantarte un día sin saber qué hacer,

tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,

no luchar por lo que quieres,

abandonarlo todo por miedo,

no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,

hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,

no intentar comprender lo que vivieron juntos,

llamarles sólo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,

fingir ante las personas que no te importan,

hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,

olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,

tener miedo a la vida y a sus compromisos,

no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte,

olvidar sus ojos, su risa,

todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,

olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,

pensar que sus vidas valen más que la tuya,

no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,

no tener un momento para la gente que te necesita,

no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,

no vivir tu vida con una actitud positiva,

no pensar en que podemos ser mejores,

no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Amistad




Creo que hoy en día no se busca tanto tener amigos de verdad como a alguien que nos escuche, a alguien que nos preste un poco de su tiempo para permitirnos el desahogo de nuestro corazón y nuestra mente. Esa sensación de soledad es tremenda, la noto en todos los ambientes y medios en los que me muevo. Y yo la primera, que conste, pues esto no pretende ser una crítica sino constatar un hecho.

Tan solos estamos que necesitamos una oreja para contar nuestras penas? Es cierto que a un desconocido se le cuenta no más, sino quizá mejor lo que nos ocurre, nuestras carencias, que a alguien más cercano y del que podríamos temer que nos juzgara equivocadamente. Y mucho más por los medios actuales de internet en chats, donde el anonimato es casi total.

En este sentido, me ocurre que, a veces, se aprovechan de mi capacidad de escuchar, de empatizar con el otro, del clima de confianza que se genera de inmediato entre ellos y yo. De todo esto me siento orgullosa, pero en ocasiones me gustaría no tenerlo, o quizá sea mejor decir que me gustaría no implicarme tanto, estoy segura de que sufriría menos.

A veces mi propio egoísmo me ha llevado a refunfuñar porque no me escuchaba aquel al que había escuchado. Hoy ya no, valoro lo que tengo. Me siento bien conmigo de esta manera. Respeto los tiempos y las maneras de cada uno, sin dejar que me dañen, y valoro los momentos que compartimos sin pedir más.

Lo mejor de todo esto es que aprendo, que me doy cuenta de que puedo hacer mucho bien sólo escuchando, dando un poco de mi tiempo al que lo necesite. Puede ocurrir que pasito a pasito sí que se construya la amistad, creo que auténticas pues son las que nada piden y todo dan, y cuando eso ocurre es un tesoro que llega a mis manos y que debo cuidar con cariño.

martes, 13 de noviembre de 2007

Dolor


Enorme, inmenso dolor, se ha instalado en mi alma y dudo que alguna vez me abandone. Me destroza el corazón tener que tomar algunas decisiones, pero no hay más remedio. Los que me conocéis ya sabréis de qué se trata, es lo que me ha hundido, preocupado, inquietado y angustiado desde hace un par de años.


Durante unos meses viví la ilusión de que había solución, de que se había dado cuenta de su error, pero no, me equivocaba. Nos equivocábamos todos. He dado todo lo que podía, puesto todos los medios, consentido el más absoluto desprecio y la más total falta de respeto creyendo que hacía bien. Me he dado cuenta de mi error.


Y he llegado al límite. Hora de decisiones como decía antes. Las más difíciles que he tenido que tomar hasta ahora en mi vida. Pero necesarias por el bien de todos los implicados.


Qué prima en la vida, el bien de uno frente al grupo? El grupo frente a uno? Si se ha hecho todo lo posible por ese uno y aún así te devuelve lo que le das con golpes y desprecios que cada vez hieren más, hasta cuándo debes aguantar? Esta situación me hace pensar en las mujeres maltratadas, tanto física como psicológicamente, que siempre dan otra oportunidad, y otra, pobre, me ha pedido perdón, ha mejorado....y vuelta a empezar. Hay que poner fin a este tipo de situaciones que a ningún lado llevan más que a destruirse y a destruir a los demás.


Se que muy posiblemente el resto de mi vida llore lágrimas amargas por lo que está ocurriendo estos días, pero no hay otra solución. No me siento culpable pero sí responsable en parte de haber llegado hasta aquí. No puedo evitarlo, es la realidad. Ya se ocupan algunos de hacerme sentir mal, intentan hacerme responsable única de todo, y no lo puedo consentir.


Es el amor de madre incondicional, sacrificado, eterno y auto destructor? Sí y no. Siempre le querré, siempre contará con mi consejo, pero en la vida hay maneras de aprender, unos por las buenas paso a paso, día a día; otros deben darse de bruces con la realidad para descender de esa fantasía de poder e inmunidad en la que viven y a la que creen tener derecho.


Hay que aceptar las cosas como son por mucho que nos duela, y hay enorme dolor.




miércoles, 7 de noviembre de 2007



Que ahora me digan que los belgas no discriminan sexualmente ni a las estatuas es el colmo! Después de vivir varios años allí no me había enterado de ello. Aquí las dejo, para que todo el mundo lo sepa!

Homenaje a Luis

Son las fotos de un amigo, un magnífico fotógrafo entre otras muchas cosas. Os dejo su página para que disfrutéis, y espero que siga poniendo más fotos, porque tiene auténticas maravillas. http://www.luisorlando.com/
























Préstamo de Pensamiento

Sí, lo he "tomado prestado" del blog de un amigo http://alamismave.blogspot.com/. Espero que no le moleste, aunque él sabe que me gusta mucho lo que expresa. Creo que sobran los comentarios, leamos y reflexionemos.


Haz algo más!

Haz algo más que existir: Vive.
Haz algo más que pensar: Reflexiona.
Haz algo más que mirar: Observa.
Haz algo más que leer: Concéntrate.
Haz algo más que oír: Escucha.
Haz algo más que escuchar: Entiende.
Haz algo más que planear: Actúa.
Haz algo más que hablar: Di algo selecto.
Consejo: Cuando no puedas ser generoso, se justo

Victor Vich Rodriguez , Pensamientos para pensar

domingo, 28 de octubre de 2007

Avanzando

No sé si he llegado a salir del todo del estancamiento en el que estaba, lo que sí es cierto es que, pasito a pasito, he llegado más lejos, he avanzado en mis propósitos y estoy fuera de donde estaba.

Mi situación familiar mejora, mis hijos crecen con normalidad, mis adolescentes evolucionan favorablemente, les veo asentarse, ser ellos mismos, crecer con sus altibajos y sus penas, pero con alegrías y madurez. En la medida en que deben o pueden serlo con sus edades, y con disgustos, claro, pero ya los habituales de la edad.

Mi pequeñín es menos pequeño, también crece, aprende, juega, y aún me deja que le dé abrazos y besos, que le dé achuchones, y eso es fantástico!!!

Recupero el gusto por la lectura, aún lejos del ritmo normal en mí, pero voy leyendo de nuevo, y eso es un buen síntoma. También, poco a poco, voy recuperando otros hábitos que me gustaban y que había perdido. Lento pero seguro. Al mismo tiempo me doy cuenta de que no recupero los que no eran míos, y eso es positivo también, me indica que vuelvo a ser yo.

Profesionalmente he dado pasos, estoy esperando a mi primer cliente, ya está todo en marcha para hacer coaching. Tengo ilusión, motivación y ganas, qué más puedo pedir?

Tengo magníficas amigas y amigos que siguen apoyándome y creyendo en mí, a los que debo mucho, porque sin ellos no hubiera podido llegar hasta aquí. Cierto que no tengo amor como me gustaría, pero llegará. Estoy totalmente segura de que cuando sea el momento me llegará.

Con todo esto, creo que puedo afirmar que soy muy afortunada, y lo hago público, os lo cuento porque me hacía falta compartirlo y porque deseo dar continuidad a este blog.

Hoy más que nunca viajo en mi tren, con los vagones del pasado donde deben, avanzando hacia el futuro y disfrutando del presente.

sábado, 27 de octubre de 2007

Para ti, que no me lees


Quiero llevar tu sello,
estar marcada
como una cosa más entre tus cosas.
Que las gentes murmuren: allá pasa,
allá va feliz, la señalada,
la que lleva en el rostro
esa antigua señal de risa y lágrima,
la cabellera derramada y viva,
toda ella una antorcha y toda llama,
musgo de eternidad sobre sus hombros
resplandeciendo así, como una lámpara.
A mis pies, un rumor de muchedumbre
se irá abriendo en canal, como una calle.
No me importa que digan:
esa mujer que escapa como ráfaga,
que no ve fuera de su sangre, nada,
que ya no escucha fuera de sus voces,
que no despierta sino entre sus brazos,
que camina sonriendo;
esa mujer que va segando el aire,
la boca contra el viento,
le pertenece toda como un libro,
como el reloj, la pipa o el llavero.
Como cualquier objeto imprescindible
que es uno mismo a fuerza de ser nuestro.
Quiero que todos sepan que te quiero:
deja tu mano, amor, sobre mi mano.
Sobre mi corazón, deja tu sello



Dile que no me tema, amor, y dile
que estoy a su lado como el aire,
como un cristal de niebla o como el viento
que se aquieta la tarde.
Dile que no me huya, amor, y dile
que no me vuelva a herir, que no me aparte,
que soy el brillo húmedo en sus ojos
y el latido en su sangre.
Dile que no me aleje, amor, y dile
que yo soy el umbral de su morada,
el agua de su sed
y aquel único pan para su hambre,
Dile que no se oculte, amor, y dile
que ya no tengo rostro ni señales
de haber vivido antes de quererme.
De haber vivido, antes.
Dile que no recuerde y dile
que no respire, amor, sin respirarme.

Julia Prilutzky