
Os muestro el último cuadro que he pintado. Confieso que no termina de gustarme del todo cómo ha quedado. Sin embargo, a la destinataria del cuadro, mi hija, le ha encantado, sobre todo el detalle que lo hace suyo en exclusiva y que descubrió nada más ver el cuadro.
Se nota que el dibujo no es mi fuerte y que me tuerzo muy derecho, que tengo miedo de estropearlo y de lanzarme. Dibujar con el pincel aún no lo domino y sospecho que aún tardaré bastante en hacerlo (si es que lo logro). No me gusta el contraste del oscuro de los veleros con el resto del cuadro. A pesar de todo, sí me gusta el mar, el efecto de movimiento y el brillo que tiene.
En fin, es lo último de este año y lo último con el profesor.






